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¿Cristiano Ronaldo? Sí, por supuesto, es el actual Balón de Oro y un peligro para cuaquier rival, pero lo que realmente preocupa a Chile antes de su duelo con Portugal por las semifinales de la Copa Confederaciones de fútbol es el desgaste físico.

Los campeones de América afrontarán el duelo del miércoles en Kazán con un día menos de recuperación que sus rivales, y quizá con un mayor cansancio acumulado por el desarrollo del torneo, una especie de "mini Mundial" que reúne a los seis campeones continentales, el campeón mundial y el anfitrión de la Copa del Mundo de Rusia 2018.

Portugal empató 2-2 ante México en su primer partido del Grupo A, seguramente el más exigente de los que han disputado los lusos. Luego vencieron 1-0 a Rusia con solvencia y por último golearon a Nueva Zelanda por 4-0 con gran comodidad.

Los chilenos sufrieron para vencer 2-0 a Camerún, empataron 1-1 con el campeón del mundo, Alemania, y se quedaron en el mismo resultado el domingo ante Australia, en un duro encuentro en el que los "Socceroos" se emplearon en el límite del reglamento y que terminó con Charles Aránguiz, un hombre clave en el centro del campo, renqueando por una durísima patada de Tim Cahill.

Chile ha mostrado un bajón físico en las segundas partes de sus encuentros, lo que no le permite mantener la intensidad de juego con la que somete a sus rivales y que le ha llevado a convertirse en una de las mejores selecciones del mundo en los últimos años, en los que conquistó la Copa América de 2015 y la Copa Centenario de 2016.

"Es normal", repiten los chilenos, que resaltan la imposibilidad de mantener el fuego de la caldera encendido durante los 90 minutos.

"Todos hemos tenido el mismo desgaste, todos hemos jugado lo mismo", dijo el domingo uno de los fijos en el once chileno, el central Gonzalo Jara. "Pero quizá nosotros corremos un poco más por nuestra forma de juego. Los equipos nos esperan más atrás y nosotros tenemos que buscar mucho más el arco rival. No digo que me complique, pero a veces en lo defensivo quedo expuesto y tengo que correr mucho más para atrás".

Su compañero de batallas en la defensa es Gary Medel, uno de los hombres que forman la columna vertebral del equipo junto al arquero Claudio Bravo, el centrocampista Arturo Vidal y el delantero Alexis Sánchez.

El pequeño central del Inter de Milán ni siquiera jugó el domingo ante Australia. El entrenador, Juan Antonio Pizzi, prefirió reservarlo después de que ante Alemania tuviera que ser sustituido con una contractura muscular.

Tampoco jugó desde el principio Marcelo Díaz, la llave por la que pasan todos los balones en el centro del campo. El cerebro del Celta de Vigo sufrió además un esguince de rodilla en los días previos al comienzo del torneo y llegó con las fuerzas justas a Rusia.

Algo similar vivió Sánchez, a quien Pizzi tuvo que reservar en el primer partido con un tobillo hinchado. El atacante del Arsenal tuvo finalmente que salir al rescate frente a Camerún y desde entonces ha jugado todos los minutos sin aparente molestia.

Vidal no ha descansado ni un minuto en los tres partidos disputados hasta ahora por Chile y no parece que el seleccionador argentino vaya a renunciar a él en las instancias decisivas. El todocampista chileno es una fuerza de la naturaleza, pero incluso él puede notar el desgaste.

"Cuando tienes tan poco tiempo de recuperación, es muy complicado a este nivel", admitió el futbolista del Bayern Múnich. "Pero hay que tratar de recuperar estos días y dar un buen espectáculo el miércoles".

La Roja es una selección tremendamente competitiva, pero a la que no le sobra nada. El mismo Jara lo admitió antes del comienzo del torneo: "Somos un equipo con cuatro cracks, y el resto los acompañamos". Por eso, cuando alguna de esas piezas falla, el engranaje se resiente más que en otras selecciones.

"Está claro que tener un día más de descanso es un beneficio para el rival", dijo Pizzi, que sabe que los lusos tendrán 24 horas más para recuperar, por ejemplo, a un hombre como Bernardo Silva. "Pero nosotros ya sabíamos cuál era el programa antes de venir, y si ganamos tendremos un día más de descanso para la final, así que en ese sentido no hay ninguna excusa".

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