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Heredia. De esas figuras que con su clase y técnica inspiran a los niños aficionados. De esas figuras que fueron polémicas y una mala jugada del destino los quitó del lugar donde deberían estar.

De esas figuras que resurgen como el ave Fénix, no por popularidad, sino por trabajo, empeño y fortaleza.

Su nombre es Víctor Bolívar y dice ser portero de Primera División. Podría catalogarse como mago pues hace lo imposible cuando de rescatar esféricos imposibles se trata.

De niño lo soñó y de grande lo ejerció. Ser guardameta lo trae desde que tiene memoria pero nunca pensó que llevaría al extremo las poesías en movimiento debajo de los tres tubos.

Debutó en el máximo circuito hace once años. Sus planes se adelantaron y lo que debía ocurrir en diez o quince años pasó en tan solo ocho simples meses.

Entró a las grandes ligas en 2004, fue a la Copa América de dicho año con Costa Rica y, como si fuera poco, también fue parte de la planilla que tuvo el país centroamericano en los Olímpicos de dicho lapso.

¿Irónico? ¿Suertudo? Lo que claro está es que 2004 se convirtió en un año tan redondo como esfera espacial. Tan redondo como bola de cristal.

Erick Lonnis fue uno de sus ídolos desde siempre. Agregado a él los cancerberos del fútbol mexicano también ponían a palpitar su ser cuando de volar se trataba.

Muchos años después, con esas vueltas disparatadas que la vida se encarga de fraguar, el Saprissa lo buscó. En 2011 le tocaría defender el marco que su líder cubrió como un tesoro oculto.

Esa llegada a Tibás es calificado como el momento más feliz de su carrera deportiva. Bolívar, ni lerdo ni perezoso, se puso los guantes para laborar donde siempre quiso estar.

No obstante, casi dos años más tarde todo se desplomó como Jenga con sus últimas fichas. Injusticias y temas fuera de lo deportivo hicieron que Víctor buscase nuevos rumbos en el país. Hoy, sin problema alguno, volvería con todo el gusto a la "S".

De ahí comenzó una larga travesía por clubes de Costa Rica. Con decir que es el arquero con más camisetas en el balompié tico, es un poco innecesario mencionar a Liberia, Santacruceña, Brujas, Barrio México, Saprissa, Santos, Herediano, Carmelita, UCR, etc, etc, etc. Perdón, fue imposible no destacar el hecho.

Incluso, en dicho trayecto que acogió desde 2013, un descenso tocó las puertas de su currículo. Atajando con una camisa que le obsequió Miguel Calero (Ex portero del Pachuca, QdDg), nada ni nadie pudo evitar una de las amarguras más insólitas vividas en el fútbol.

Atenas. Una lesión arruinó el sueño de Adrián de Lemos para que atajase con Costa Rica en los Olímpicos de 2004. Todo estaba listo para que el "guanaco" tomase la olla caliente de la portería.

Empero, el destino le quitó la posibilidad y colocó a Neighel Drummond como titular. Sin resentimientos, y más bien agradeciendo, el guardavallas (Hoy carmelo) recuerda entre risas aquel momento que marcó su vida.

Letales. Como si se tratara de un ogro que atenta contra la vida en una pequeña guarida, Christian Lagos es a quien más respeto, como delantero, le guarda Bolívar.

Verlo en las alturas era, o mejor dicho es, un caos. Su eficiencia puede destronar la táctica planeada en cuestión de segundos. Qué mejor ejemplo puede venir al caso que aquella semifinal en la cual Santos, con un gol de Lagos, eliminó al contendiente número 1: Saprissa.

Víctor piensa que pudo haber hecho más contra la testa de quien juega en Herediano pero también lo hizo en Saprissa, Brujas, Turrialba, Santos y....la Liga.

Un momento, ¿la Liga? ¿El equipo rojinegro? No se me podía escapar esa consulta jamás (Y hablo en primera persona).

¿Jugarías con Alajuelense Víctor? "Pues...."

.be

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