La peor noche. Barcelona fue a Stamford Bridge y perdió 3 por 0 contra el Chelsea en UEFA Champions League. Los ingleses le dieron un repaso gigante a los españoles. Incluso, el marcador se quedó hasta corto para lo que se vio realmente en el rectángulo de juego.
El partido
Las cosas empezaron más o menos bien para el Barcelona. Al 6′ tuvo la primera clara del juego con Ferrán Torres, pero la dejó ir de forma inexplicable. El delantero tomó la pelota dentro del área, definió solo, pero el reamate le salió ligeramente desviado.
Inmediatamente después de eso los blues se adueñaron de todo. De hecho, al 27′ provocó un autogol de Jules Koundé para abrir la cuenta (1-0). En esa jugada hubo mucha polémica por una posible posición prohibida de Marc Cucurella, pero VAR la revisó y validó el gol.
Chelsea siguió insisitendo con muy buen fútbol. Después del gol siguió buscando el marco rival, quería «matar» el partido. Algo que ayudó mucho fue la doble amarilla que recibió Ronald Araujo al 44′. El defensa culé se fue del partido de forma muy infantil.
Para el complemento la bandeja estaba puesta para el Chelsea. Al 55′ la ventaja aumentó con un golazo del brasileño Estêvão (2-0). Apenas con 18 años tuvo una especie de «graduación» contra un rival de peso. El extremo sacó un bombazo de derecha, la que en teoría es su pierna débil.
Pero la fiesta blue no acabó allí. Al 73′ Liam Delap le dio tintes de goleada al compromiso (3-0). Esta vez la jugada fue tan buena que el delantero casi que solo empujó la pelota. Quien le dio la asistencia fue Enzo Fernández que hizo un gran partido.
Realmente todos los futbolistas del Chelsea hicieron muy bien las cosas. Pero, en el podio del partido tiene que estar Cucurella que borró a Lamine Yamal, Moisés Caicedo que se comió la media cancha y Estêvão que fue un dolor de cabeza por la banda derecha.
Foto: Prensa Chelsea FC.


