Kipchoge agranda su leyenda: primer tetracampeón del maratón de Londres

(EFE) El keniano Eliud Kipchoje -plusmarquista mundial con una marca de 2h01:39- se convirtió este domingo en el primer tetracampeón del maratón de Londres al imponerse con un tiempo de 2h02:37, el mejor en la historia de la carrera en la capital británica y el segundo del ránking de todos los tiempos.

En el lado femenino la ganadora fue la también keniana Brigid Kosgeim que paró el reloj en 2h18:20, quinto en la historia del maratón londinense, después de hacer la segunda mitad más rápida de siempre: 1h06:42.

Siete meses después de rebajar en 78 segundos el récord mundial anterior en Berlín, Kipchoge, que además es campeón olímpico, ha logrado su cuarto triunfo en Londres (también ganó en 2015, 2016 y 2018) y su duodécima victoria en los trece maratones que ha corrido a lo largo de su vida.

El ganador masculino subió al podio acompañado de los etíopes Mosinet Geremew, segundo con 2h02:55, y Mule Wasihun, tercero con 2h03:16, sus mejores marcas personales en ambos casos.

Por su parte, Kosgei se intercambió posiciones con Vivian Cheruiyot respecto al año pasado, cuando Cheruiyot quedó primera y la ganadora de hoy llegó a la línea de meta en segunda posición.

Cheruiyot llegó este domingo segunda en 2h20:14, y la etíope Roza Dereje fue tercera con 2h20:51.

El atleta favorito del Reino Unido, el cuatro veces campeón olímpico en pista Mo Farah, tuvo que conformarse en la carrera masculina con un quinto puesto (2h05:39).

El británico de origen somalí ganó su primer maratón en Chicago con la mejor marca europea de la historia y a sus 36 años no alcanzó a superar a Kipchoge, a quien dio la enhorabuena al término de la carrera.

“Es una atleta muy especial y es humilde. Si Eliud puede correr ese tipo de tiempos nos da a nosotros otro nivel de posibilidades”, señaló Farah.

El tenista Andy Murray fue el encargado de dar hoy el pistoletazo de salida de la 39 edición del maratón, sucediendo a la reina Isabel II que lo hizo en la edición del año pasado.

El toque real lo puso este año el duque de Sussex, que apareció por sorpresa para conocer a los voluntarios, ver la carrera y entregar medallas a pocos días de convertirse en padre por primera vez.