El técnico de Alajuelense, Ismael Rescalvo, habló sobre la responsabilidad de ocupar el puesto que dejó Óscar Ramírez, una figura muy querida por la afición manuda. El español reconoció la exigencia que existe en el club, pero aseguró que busca escribir su propia historia al frente de la Liga.
“Lo dije el primer día que me senté en esta silla, que para mí era un honor coger el testigo de «Macho» Ramírez por todo lo que representa, pero él es él y yo soy yo. Él hizo su historia y yo quiero dar la mía y para eso trabajo, para intentar dar logros al club y poder conquistar títulos”
Rescalvo también se refirió a la exigencia de la afición, especialmente en el estadio Alejandro Morera Soto, y señaló que el objetivo es conseguir una conexión entre los seguidores y el equipo.
“Entiendo que la gente es exigente, como nosotros, y sabemos de la responsabilidad que nos conlleva siempre cuando salgamos al terreno de juego y a defender nuestro escudo, y más en el Morera”.
La conexión con la afición
El estratega considera que el apoyo de los aficionados puede convertirse en un factor importante durante el partido, por lo que espera contar con ellos este sábado ante Saprissa.
“Cuando hay conexión y hay unión entre hinchada y equipo todo es más fácil, porque hay una ventaja emocional en el terreno de juego. Esperamos que el sábado también estén al lado del equipo y puedan también desde su posición ayudarnos porque son un factor muy importante dentro del equipo”.
Para Rescalvo, el Clásico Nacional representa una oportunidad para fortalecer esa relación con la afición y comenzar a construir su propia historia en Alajuelense, ahora frente a uno de los partidos más importantes del campeonato.
Foto: Prensa LDA.

